La antena del router Wifi no parecía muy activa, a pesar de que el ordenador estaba conectado a Internet. Después fueron pasando uno tras otro los teléfonos móviles que había por la casa. Atención al último, mi Nokia 6300.
El detector no tiene pila ni batería, la aguja se mueve por inducción en una demostración clara de la existencia de las ondas electromagnéticas y de la energía que transportan.
Según la OMS, "los teléfonos móviles portátiles son transmisores de RF de baja potencia, emitiendo potencias máximas en el rango de 0,2 a 0,6 W". Hasta ahora, parece ser que no hay ningún estudio científico concluyente que muestre un efecto perjudicial en el uso prolongado del teléfono móvil, pero la agujita bailando me ha quitado las ganas de hablar más de dos minutos seguidos por él.
3 comments:
OMG! Esta interesante el artilugio ese, en mi oficina hay un trozo de pared donde los monitores de tubo (CRT) se ponían morados si los acercabas.
Ahora no sabemos si pasa porque no tenemos CRTs pero nos estamos quedando todos calvos :D
Creo que estos chismes tienen la antena por detrás, quizás sería más eficaz poner el tlf de canto apoyando la parte trasera en el medidor.
Y ciertamente es inquietante el vídeo, espero que no lo vea ninguna teleco, Nokia o Samsung
Al poner el detector apoyado en la parte trasera del móvil y hacer la llamada, la aguja se pega completamente a la derecha del marcador (el valor máximo de "danger") y de ahí no se mueve.
Sin embargo, si el detector se coloca sobre la pantalla del móvil, que normalmente es la parte que se pega a la oreja, la aguja apenas se mueve, así que parece relativamente seguro a pesar del chorro de ondas que suelta por detrás.
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